Edición Octubre a Diciembre 2017 Nº 115

Memoria paisa, los Parranderos de la Cordillera
Región

Memoria paisa, los Parranderos de la Cordillera

En el día, sus manos siembran café o lo recolectan, desyerban, cortan plátanos, hacen cercos u ordeñan vacas. Y cuando llega la tarde, en la hora prima de la noche, esas mismas manos toscas, duras, llenas de callos, le sacan acordes a la guitarra, al bajo, a los timbales y a la guacharaca. Se llaman Memoria Paisa, son cinco campesinos a quienes se les ve en las más memorables parrandas de la cordillera del Quindío.

Los sábados, domingos y festivos, sus espíritus se elevan, se trasladan del surco a las canciones populares y campesinas que suenan en todo el Eje Cafetero y Antioquia, pero muy especialmente se mudan a la llamada música alegre o parrandera. «Las canciones que más nos piden son El negro picante y El aguardientero», asevera Uriel Colorado, el cantante y guacharaquero del grupo. En Córdoba y Pijao son populares, casi como cualquier vedete de televisión.

Todos los últimos domingos del mes ofrecen un concierto gratuito en la plaza de Córdoba. Y lo hacen porque los que más se divierten son ellos mismos.

Hemos aprendido por puro oído: viendo y oyendo. Dominamos los instrumentos, pero nunca tuvimos estudio ni academia, no fuimos a cursos, ni siquiera al colegio. Escasamente sabemos leer y escribir

Jairo Colorado toca la guacharaca y canta, después de armar cercos en la finca de Rubiel Londoño; al requinto le saca notas el recolector de café Jairo Ramírez; Adelmo Valencia se divierte con el timbal, después de sembrar y desyerbar; Miguel Puertas marca su guitarra como ninguno en la cordillera, luego de hoyar la tierra para sembrar colinos de plátano, al tiempo que Erasmo Parra crea melodías con su bajo, cuando su labor de ordeñador se lo permite. Todos reunidos, los fines de semana, son la Memoria Paisa que ratifica la vigencia del Paisaje Cultural Cafetero como patrimonio de la humanidad.

Estos campesinos son músicos empíricos absolutos, músicos de oído. «Hemos aprendido por puro oído: viendo y oyendo. Dominamos los instrumentos, pero nunca tuvimos estudio ni academia, no fuimos a cursos, ni siquiera al colegio. Escasamente sabemos leer y escribir», dicen al unísono.

Memoria Paisa toca por placer, para divertirse, para descansar el alma después de las faenas del campo, para aligerar la pesadez que las herramientas para arar les dan a sus manos, pero también por el gusto de ver a sus congéneres cantar y bailar, gozar con su música alegre. Porque para el campesino quindiano, después de su faena, no hay nada como una buena parranda.

Tags: Región,Memoria paisa, los Parranderos de la Cordillera

SERVICIOS

Estabilidad laboral
Estabilidad laboral

Estabilidad laboral

Sensibilidad para el servicio
Diana Lorena Campo Rodas

Sensibilidad para el servicio

Preparación y  oportunidad  para el empleo
Jenny Karina Beltrán Hoyos

Preparación y oportunidad para el empleo

EDUCACIÓN Y CULTURA

Preparados  para emprender
Electricista, construcción residencial

Preparados para emprender

Transición de generaciones
Luz Adriana Cardona Ramírez

Transición de generaciones

Danzar para soñar
Programas Sociales

Danzar para soñar

Un arte para progresar
Confección y diseño

Un arte para progresar

Ruedan las Letras
Letras rodantes

Ruedan las Letras

Un pilo de la promo 2008
Felipe Villamil Ocampo

Un pilo de la promo 2008

El juego de la literatura
Olimpiadas literarias

El juego de la literatura

Puente de Palabras
Puente de Palabras

Puente de Palabras

TE PUEDE INTERESAR

©2017 asisomos.comfenalcoquindio.com | todos los derechos reservados
Powered by: rhiss_logo