Edición Enero a Marzo 2018 Nº 116

Pyngwi, música para el mundo
Gente

Pyngwi, música para el mundo

Para Jorge Andrés Holguín Gutiérrez, “Pyngwi”, la música es sinónimo de libertad, de pasión, de encontrarse con uno mismo, de conciliar el ritmo y la armonía en el interior del alma, y, sobre todo, de transgredir para comunicar las verdaderas emociones.

Eso lo aprendió de su abuelo Jesús, guitarrista consagrado y director de la orquesta sinfónica de Anserma, Caldas, y del conservatorio de Pereira; de su papá Raúl Holguín, un salsero y bailarín inigualable, y de su mamá, Amparo Gutiérrez, una gestora de empresas, romántica y amante de los boleros y la música clásica.

En medio de esos recuerdos, de esas fusiones, de la unión familiar que les inculcaron a él y a sus hermanos, Juan Carlos y Lina María, el rock llegó como una mixtura perfecta de trascendencia, de dramatismo y libertad; una explosión infinita que para él ha sido mágica y lo ha llevado a escalar grandes peldaños en el escenario internacional de la música.

Productor musical, escritor y compositor, nominado a los Latin Grammy, junto con la también ganadora banda colombiana Diamante Eléctrico, Pyngwi compitió, además, en el 2017, con los argentinos Andrés Calamaro y Eruca Sativa, y con Café Tacuba, de México, entre otros destacados músicos, en la categoría mejor canción de rock.

Este quindiano ha producido canciones para diversos artistas, en múltiples latitudes y géneros, como rock, pop, urbano, electrónica, metal y fusión. Su trabajo incluye composiciones para videojuegos, cortometrajes, musicales, y ha estado al lado de ingenieros de sonido de renombre, quienes han trabajado para las bandas a las cuales él un día soñó pertenecer, y para artistas de las grandes ligas universales de la música.

Pero su verdadero detonante musical estuvo en el Quindío, desde que tocaba y cantaba en las izadas de bandera del Colegio San Luis Rey; desde que trabajaba con su papá y ahorraba el dinero para comprar acetatos en La Feria del Disco, almacén que estaba ubicado en la carrera 18, entre calles 21 y 22, de Armenia; desde que los vecinos ponían quejas a la mamá por el volumen al que escuchaba Nirvana, Iron Maiden y Metallica.

Aquí se formó. Hizo parte de la conocida banda Därath, la primera en grabar un larga duración y vender más de cinco mil copias. Fue el primero cuando apenas se avizoraba la era digital y él ya empezaba a compartir tarima con artistas famosos: Enanitos Verdes, Vilma Palma, Aterciopelados, Poligamia y Kronos, antes de ganar el concurso Colombia Suena Bien, organizado por Sony Music, y pasar a ser guitarrista de la legendaria banda Kraken, con más de treinta conciertos en la gira latinoamericana, ganar discos de platino y de oro, y conseguir un MTV Latino y un MTV Europa.

Nadie lo conoce por su nombre, Jorge Andrés. Su marca personal y de reconocimiento tiene que ver con el apodo que le puso su padre, de niño, cuando no alcanzaba la estatura recomendada por los pediatras, cuando no despegaba en crecimiento, pero sí en edad, en talento, en creatividad, en ganas de cambiar el mundo con arte y disciplina.

Desde que era un estudiante y firmaba con ese apodo usando una tipografía diferente, parecida al aire, con el vuelo de la letra P que caracteriza a la banda estadounidense Poison, una de sus favoritas, supo que el arte es la motivación para traspasar fronteras, para dar alas a los sueños, para generar un pensamiento propio y motivar contenidos con alto sentido social.

Se considera un escritor de canciones. Desde que consiguió su primer contrato discográfico y creó su empresa para ofrecer servicios integrales en el negocio de la música, desde el diseño y promoción artística, ha recorrido toda Colombia gracias a su talento.

Pyngwi produce y graba para artistas nacionales e internacionales, y, con especial afecto, para talentos de su tierra natal, porque es un músico que quiere ser profeta en su tierra.

Lleva en su corazón las raíces de la identidad cafetera y espera conquistar nuevos territorios, hablando de la tierra que lo vio nacer. Pionero en la era digital, ha enfocado esa rebeldía en asesorar y liderar procesos con artistas musicales de diferentes lugares y tendencias, “juglares y artistas nuevos” de quienes aprende, sin perder la capacidad de asombro, entendiendo que es la curiosidad por todas las aristas de la música la que lo ha llevado a explorar los límites de su propia realidad.

Tags: Gente,Pyngwi, música para el mundo

TE PUEDE INTERESAR

©2018 asisomos.comfenalcoquindio.com | todos los derechos reservados
Powered by: rhiss_logo